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Está
claro que los jugadores tradicionales de Ajedrez Oriental y Occidental
etarán prestos a convertirse a el cambio paradigma marcado en este
texto. La finalidad ha sido para proporcionar una breve pero
introducción comprensiva al Chesmayne el cual habilitará al jugador de
Ajedrez promedio, con un poco de práctica, adquirir una aptitud
razonable en un corto periodo de tiempo.
Se
debe de entender la lógica detrás de cada movimiento - estudiar los
finales de juego, ya que los finales es la debilidad de los
principiantes. Con el fin de ser un jugador excelente, uno deberá
de ser capáz de sobresalir en todos los aspectos.
Hasta
cierto punto la partida puede parecer calmada y
serena, pero en qualquier momento se desatará una ráfaga repentina de
movimiento y mucho antes de darse uno cuenta de lo que está pasando, nos
encontramos en el centro de un huracán. Cuando la atmósfera se
encuentre al fílo de la navaja, la rivalidad será reñida.
¿Como
se escoge una movida correcta de un puñado de alternativas? ¿Que
factores afectaran la selección escogida del movimiento correcto?
Estos problemas son complejos y varían de un jugador a otro jugador.
Primero, se necesitará adquirir un conocimiento de trabajo de las nuevas
piezas y niveles del juego.
El
conocimiento de las técnicas del juego medio, incluyendo la estratégia y
tácticas y como jugar desde una posición tal para ganar, es también
deseado. Durante la fase de finales de juego, el conocimiento
específico de lo que se debe de hacer en una posición dada, habilita al
jugador a determinar si una partida puede ser ganada o empatada.
El
conocimiento de la teoría referente al juego y todas sus ramificaciones,
será muy importante en determinar la técnica de raciocinio de un
jugador. Durante la mayoría de las partidas de Ajedrez, la
victoria depende en la ingenuidad y la habilidad de la capacidad de
pensar al instante. Esto significa que el jugador tendrá que
analizar cada posición al momento de surgir en el nivel particular de
juego que se eligió.
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