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Un
tablero de Ajedrez y piezas, comprime un instrumento
notable capaz de ser usado con inteligencia por la mente humana.
El juego tradicional del Ajedrez se juega en un tablero de 64 casillas y
ocupa una posición única en la historia de nuestro juego. Siglos
de trabajo han contribuído a su creación con recursos de naciones
poderosas y las contribuciones de muchos millones de personas que han
sido envueltas en colocarlo al nivel que es jugado hoy en día.
La
sublime belleza del conjunto tradicional de Ajedrez puede ser olvidado por
muchos de sus practicantes. Abrumado con sus 32 piezas, el jugador
observa hacia abajo prometedoramente a su conjunto y preside con una
inquebrantable auto posesión e impávida perserverencia sobre el tumulto y
la furia terrible de su teatro de guerra con el semblante arrugado y
ensombrecido por la angustia de la contemplación. Cada jugador
investiga, empuja, siente y flexiona sus piezas en una competencia cara a
cara que está por iniciarse.
Mientras
que esto sucede, alguna clase de vínculo se lleva a cabo el cual nos da la
sensación de ser parte uno de un gran diseño filosófico, y un sentido de
origen y propósito es obtenido. Los guerreros de este juego de
Ajedrez, con su orden perfecto y arreglo de Torres, Alfiles, Caballos,
Peones, Rey y Reina - donde cada posible contingencia puede ser prevista -
cada detalle puede ser cuidadosamente ensayado - valiendo la pena la
frugal expresión propia con la cual fueron ellos puestos en nuestras manos
por nuestros antepasados.
En
occidente, el Ajedrez es considerado un juego con reglas que hay que
aprender, aperturas que se tienen que memorizar y técnicas que se deben
dominar. Los jugadores occidentales usualmente no se refieren al
Ajedrez como un arte y las preguntas metafísicas acerca del juego hacen a
la gente sentirse mareados. La mayoría de la escritura sobre el tema
es un análisis técnico relevante de importancia solamente a los
estudiantes serios del juego, con sociedades inclinadas a señalar a los
jugadores de Ajedrez dedicados, como un grupo de pensadores excéntricos de
alto calibre y cuya inteligencia es inútil.
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